La Comisión Europea ha aprobado recientemente una Directiva conocida como el Acta Europea de Accesibilidad Universal, que contiene un marco común y una serie de directrices para mejorar la inclusión de las personas con discapacidad en todas las parcelas de la sociedad, tanto el mercado, como el acceso a distintos productos o servicios.

La European Accesibility Act busca “garantizar la plena participación en la sociedad de las personas con discapacidad”, una medida con la que Europa da un paso adelante para atacar la discriminación y la intolerancia, directa o indirecta, a la que se enfrenta este colectivo en una base diaria. En este sentido, la Directiva es una primera fase para alcanzar sociedades más justas e igualitarias en el marco de la Unión Europea.

La Directiva viene a atajar las problemáticas a las que se enfrentan las personas con discapacidad en su día a día, no solo en la interacción y en el ámbito social, sino en las cuestiones que no pueden llevar a cabo por motivos logísticos (como, según el caso, sacar dinero del banco). Esta propuesta también genera un marco legal para entender cuáles son las obligaciones de accesibilidad a las que ahora se pueden enfrentar tanto comercios como negocios, así como la legislación que ata a las propias instituciones.

Una serie de bienes, productos y servicios para garantizar el acceso de las personas con discapacidad

La accesibilidad consiste en la capacidad de poder llevar una vida totalmente independiente. Una consideración que ya se incluyó en la Carta de los Derechos Fundamentales, donde la accesibilidad se inscribió como derecho fundamental. En este sentido, el Acta obligaría a cumplir con una serie de medidas que garanticen el acceso diario de las personas con discapacidad a todo tipo de productos, bienes y servicios. Esto quiere decir que el mercado de productos, los teléfonos o los cajeros automáticos serán plenamente accesibles para las personas de avanzada edad o con discapacidad, redundando en una mejora de su calidad de vida. Es este punto una de las grandes diferencias con todas las directrices anteriores, ya que se reconoce la accesibilidad como un derecho para sus ciudadanos, no un añadido o una medida caritativa de arriba hacia abajo.

La Directiva hace hincapié en una serie de bienes y servicios que deben ser totalmente accesibles, son aquellos que se considera que tienen un impacto importante en la calidad de vida de las personas, así como en la independencia de su día a día. En este sentido, se establece que los ordenadores, tabletas, lectores electrónicos, cajeros, banca online o las aplicaciones en línea, entre muchos otros, deben estar adaptados a todo tipo de públicos.

Las personas sordas también entran dentro de la Directiva con importancia y sonoridad, ya que la comisión considera que son grupos de riesgo que deben tener un acceso claro a ciertos servicios. Lo mismo se ha estipulado para las personas ciegas.

El grado de accesibilidad que el Acta solicita o exige a los países miembros se centra en las medidas a tomar a cabo por el sector privado y el público a la hora de adaptar sus elementos. Para llevarlo a cabo, cuenta con una lista de requisitos generales que se irán pormenorizando en los próximos meses y años, con el objetivo de alcanzar un mínimo común para los 27 países miembros. La obligación de asegurarse de que la European Accesibility Act se cumple en cada uno de los Estados depende de las propias administraciones estatales. Estos órganos deciden el nivel de multas o de imposición de la ley a la hora de regular su implantación.

Una minoría que va en aumento en los 27 países miembros

La propuesta de la UE llega en un momento de necesidad dentro del contexto continental, donde se calcula que viven unos 70 millones de personas con discapacidad. Una cifra que irá en aumento con el paso de los años, debido al envejecimiento de la población y a las esperanzas de vida más elevada de estos países.

A nivel europeo, todavía no existía una directriz que unificara criterios y garantizara completamente estos derechos para el colectivo. Una reclamación que se hacía desde hace diez años por parte del Foro Europeo de la Discapacidad, si bien este año ha llegado la aprobación por parte del Parlamento.

La aplicación total de toda la propuesta todavía tardará en llegar al día a día de los países miembros, si bien se acerca la unificación del marco legal.

La European Accesibility Act o el Acta Europea de Accesibilidad es una Directiva de la Comisión Europea para garantizar que las personas con discapacidad están en grado de llevar una vida absolutamente independiente en su día a día. Una garantía y un derecho fundamental hacia el que trabaja la Unión Europea en su conjunto, especialmente en un contexto de población envejecida.

¿Cómo afectará a tu organización?

Alejandro Moledo, Policy and Accessibility Coordinator del European Disability Forum y Carolina Latapie, Customer Success de Siteimprove España, nos cuentan todas las novedades en este webinar celebrado el 3 de julio de 2019.