Piensa en cómo estaba Internet en 2008. Twitter era un novedoso y atípico sitio de “microblogging” que cada vez estaba más de moda entre los sitios de tecnología. El servicio de streaming de Netflix se acababa de presentar como complemento a su floreciente negocio de reparto de DVDs. Los smartphones eran un artículo de lujo y aún faltaban un par de años para la llegada de las tabletas.

Teniendo en cuenta lo mucho que ha cambiado el panorama virtual en la última década, es sorprendente que desde diciembre de 2008 no se hayan actualizado los estándares internacionales de accesibilidad web. Pero eso está a punto de cambiar. Tras solicitar y evaluar las recomendaciones del público, la Iniciativa internacional de Accesibilidad Web va a anunciar a mediados de este año la versión 2.1 de sus Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web. A medida que se acerca la actualización, hay algunos cambios clave que a los propietarios de sitios web les convendría empezar a planificar (ten en cuenta que todos los cambios WCAG 2.1 son provisionales).

Adaptación a dispositivos móviles

Sin duda, el mayor cambio en la experiencia online durante la última década ha sido el paso del ordenador al móvil. Cabe esperar que los nuevos estándares WCAG hagan hincapié en una experiencia móvil que se corresponda con lo que los usuarios esperan de una sesión de navegación tradicional. Probablemente, eso conllevará que las funciones para pantallas táctiles de tu sitio tengan que ser más compatibles con la tecnología asistencial.

Mejora de los estándares visuales

Las WCAG actuales requieren que el contenido web pueda cambiarse de tamaño hasta un 200 % sin perder funcionalidad. Se espera que los nuevos estándares eleven ese nivel al 400 % para ayudar a los usuarios con mala visión a navegar más fácilmente. También se están actualizando los niveles de contraste. Cualquier imagen o texto necesario para navegar por el sitio o para acceder al contenido debe cumplir normas de contraste adaptadas a usuarios daltónicos o con mala visión.

Reducción al mínimo de las interrupciones

Casi todo el mundo detesta los anuncios pop-up, pero en el caso concreto de usuarios con ciertos problemas cognitivos, este tipo de interrupciones es especialmente problemático. Es probable que las WCAG 2.1 traten de limitar dónde y cuándo pueden aparecer anuncios pop-up y publicidad similar.

Mayor facilidad a la hora de corregir errores

Un inconveniente habitual para los usuarios con problemas de motricidad es hacer clic en los enlaces y botones por error. Es probable que las WCAG 2.1 exijan mejoras en la tecnología de navegación que permitan localizar más fácilmente el enlace correcto y deshacer acciones en caso de pulsar el enlace incorrecto.

Al leer estos cambios, tal vez repares en algo: Todo son cosas que harían de la web un lugar más agradable para cualquier usuario, no solo para aquellos con alguna discapacidad. Eso es una prueba más de que construir un Internet más accesible nos beneficia a todos.

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