La mayoría de las empresas llevarán a cabo un proyecto de rediseño web en algún momento. ¡O deberían hacerlo! El 90 % de los usuarios ha abandonado un sitio web debido a un mal diseño y casi la mitad dice que el diseño de un sitio web es el factor principal en que basa su opinión sobre la credibilidad de una empresa.

Pero aunque los rediseños de sitios web son vitales para renovar el aspecto, mejorar la legitimidad e introducir nuevas funcionalidades esenciales para la experiencia del usuario (UX), la marca, la optimización de los motores de búsqueda (SEO) y otras consideraciones comerciales, también pueden tener un efecto secundario muy grave (y a menudo inesperado): dañan el SEO.

Cuando el SEO no se incorpora al proceso de rediseño, puede provocar que los resultados de los motores de búsqueda empeoren en posicionamiento. El rediseño de un sitio web puede hacerte perder tráfico y que dejes de aparecer en la primera página de Google.

Si quieres evitarlo, conservar el SEO y el tráfico orgánico debe ser una consideración primordial del rediseño. Debes tenerlo en cuenta en tus esfuerzos de rediseño desde la planificación, hasta la implementación, pasando por las comprobaciones posteriores al lanzamiento.

¿Qué es el rediseño de un sitio web?

Desglosado en sus componentes más básicos, el rediseño de un sitio web significa cambiar sus características y funciones para mejorar su usabilidad y aspecto, a menudo con el fin de lograr objetivos empresariales específicos.

El rediseño de un sitio web puede llevarse a cabo para conseguir una serie de objetivos, como por ejemplo:

  • Aumentar las tasas de conversión y las ventas
  • Reducir las altas tasas de rebote
  • Mejorar la UX
  • Mostrar la nueva marca
  • Mejorar el SEO
  • Revitalizar un diseño web anticuado y poco atractivo
  • Aumentar la velocidad de carga de las páginas
  • Simplificar la navegación por el sitio
  • Obtener una ventaja sobre los competidores en línea
  • Conseguir nuevo tráfico y llegar a nuevos públicos

¿Cómo afecta el rediseño de un sitio web al SEO?

Frecuentemente los sitios web pierden tráfico y puestos en el posicionamiento de las palabras clave después de ser rediseñados. Eso no significa que los rediseños sean perjudiciales para el SEO. Cuando se llevan a cabo correctamente, el SEO no tiene por qué verse afectado.

Antes de que cunda el pánico, es útil tener en cuenta que las pequeñas pérdidas de tráfico que se producen justo después de lanzar un sitio rediseñado no suelen ser motivo de preocupación. Una disminución del tráfico nunca es una buena noticia, pero existe una razón detrás: los motores de búsqueda necesitan rastrear el sitio nuevo para ofrecer a los usuarios la nueva versión mejorada. Esto es a menudo lo que provoca la reducción temporal del tráfico de búsqueda. Una vez que han resuelto la estructura del nuevo sitio, es probable que vuelva a la normalidad rápidamente.

Sin embargo, algunas empresas observan que su tráfico web cae en picado de forma permanente después de un rediseño o que la disminución del nivel de tráfico y el descenso en el posicionamiento persisten durante semanas. Eso sí es un motivo de preocupación que justifica una inspección más profunda de lo que ha salido mal. Normalmente, el cambio se debe a errores de SEO graves durante el rediseño, como no establecer una estructura de redireccionamiento adecuada o porque el SEO no se ha tenido en cuenta en las primeras fases del proyecto.

Las repercusiones de perder puestos realmente en el SEO y el tráfico orgánico durante el rediseño de un sitio web son caras, requieren mucho tiempo y podrían incluso hundir un negocio si no se solucionan rápidamente. Recuperar un puesto valioso en el posicionamiento de búsqueda también puede resultar difícil... o imposible.

Algunas empresas tendrán que recurrir a consultores de SEO para intentar revertir el daño, algo que no siempre es fácil ni rápido. Además, por cada visitante perdido que ya no encuentre tu sitio a través de las SERP, perderás una posible conversión. Como el SEO genera un 300 % más de tráfico hacia un sitio web que las redes sociales y el 70 % de los clics se dirigen a los resultados orgánicos en las SERP, no se puede subestimar el impacto del SEO en el balance final. Además, según Google, casi la mitad (49 %) de sus usuarios utilizan su motor de búsqueda para descubrir nuevos productos. Por eso es tan importante priorizar el SEO a la hora de llevar a cabo un proyecto de rediseño de un sitio web.

Sigue leyendo para descubrir nueve de los errores de SEO más comunes de los rediseños de sitios web y cómo evitarlos.

Errores de SEO que debes evitar durante el rediseño de un sitio web

Conocer estos errores frecuentes de rediseño de sitios web te ayudará a reducir el riesgo de perder el tráfico de las búsquedas orgánicas y empeorar el posicionamiento.

1. No mantener el contenido que funciona bien

Aunque puede ser tentador empezar de nuevo desde cero con un nuevo mensaje de marca y tono de voz, recuerda el viejo dicho: «Si no está roto, no lo arregles».

Con eso queremos decir que no debes desechar ni revisar el contenido bien posicionado que incluye palabras clave prioritarias sin pensártelo antes. No conservar el contenido que funciona puede perjudicar al tráfico, a los enlaces entrantes y a los fragmentos destacados que te ha llevado meses (o incluso años) acumular.

Esto se debe a que los motores de búsqueda quieren proporcionar a sus usuarios la mejor experiencia posible, y para ello, en parte, hay que hacer coincidir la intención de búsqueda con los resultados de las SERP. Cuando cambias el contenido de una página, el motor de búsqueda reevalúa la relevancia de esa página con respecto al término de búsqueda en cuestión. Por eso, si una página ya no existe o presenta información diferente a la que incluía antes para una palabra clave, el motor de búsqueda podría pensar que no proporciona una experiencia de usuario valiosa para ese término de búsqueda y bajarle la nota. Esto es especialmente problemático en el caso de las palabras clave críticas para el negocio y muy competitivas en el sector. Por ejemplo, una página anteriormente bien posicionada con respecto a un término de búsqueda específico, pero que ahora redirige a la página de inicio (en la que no se hace referencia al término de búsqueda original), podría no satisfacer la intención de búsqueda del usuario.

Consejo: Comprueba los análisis de tu evaluación previa al rediseño para determinar qué páginas son más populares, tienen las tasas de rebote más bajas y ofrecen el mayor número de conversiones. Debes evitar eliminar o alterar sustancialmente ese contenido si quieres mantener el posicionamiento de tu página después de rediseñarla. Esto no quiere decir que no puedas modificar contenidos obsoletos o anticuados, sino que, como mínimo, intentes conservar las etiquetas H1 y H2 y las palabras clave principales para las que la página está posicionada.

2. Lentitud de carga de la página

La velocidad de una página es una de las principales señales de posicionamiento en los motores de búsqueda y una de las causas más importantes por las que los visitantes abandonan un sitio. De hecho, el 93 % de los visitantes de sitios web los abandonan si no se cargan lo bastante rápido. Si eso no es suficiente para convencerte, ¿qué te parece esto? En una investigación de Akamai se descubrió que aumentar la velocidad de una página tan solo un segundo incrementa las conversiones en un 7 %.

Un sitio web rediseñado podría ralentizar inadvertidamente tus páginas, por ejemplo, al conservar grandes cantidades de código innecesario y no optimizado que debería eliminarse, o al añadir al sitio imágenes grandes y sin comprimir que tardan mucho en cargarse. Con los Core Web Vitals de Google y la experiencia de página como señal de posicionamiento este año, la rapidez en la velocidad de carga nunca había sido más importante. Este ámbito del SEO no se puede ignorar durante el rediseño.

La mejor forma de comprobar la velocidad del sitio web rediseñado es utilizar un comprobador del tiempo de carga de la página, como Siteimprove Performance
. Este tipo de herramienta también te ayuda a identificar qué ralentiza tu sitio web renovado para que puedas solucionarlo antes del lanzarlo.

3. No incluir contenido único por encima del pliegue 

Cuando cambies el diseño de tus páginas web, tienes que considerar lo que aparecerá a partir de ahora por encima del pliegue. Si no conoces el término, «por encima del pliegue» se refiere al contenido de la parte superior de una página web que se ve sin desplazarse hacia abajo.

La práctica óptima de SEO es incluir al menos algún contenido que sea único para cada página por encima del pliegue.

¿Por qué? Porque lo primero que verán los visitantes del sitio web también será lo primero que tengan en cuenta los motores de búsqueda. Además de querer ver el contenido por encima del pliegue cuando rastrea una página web, Google ha aconsejado específicamente a los propietarios de los sitios que incluyan contenido único por encima del pliegue.

Durante el rediseño de un sitio web, quizá resulte tentador repetir el nuevo mensaje en la parte superior (y por encima del pliegue) en todas las páginas, pero esta técnica puede perjudicar tu posicionamiento. En cambio, céntrate en incluir un contenido único y atractivo con el que los visitantes se hagan una idea de lo que aparecerá a continuación y les anime seguir desplazándose hacia abajo.

Consejo: Piensa también en los visitantes que no utilizan un ordenador de escritorio. El contenido único por encima del pliegue es el doble de importante para los dispositivos móviles.

4. Implementación incorrecta de JavaScript

JavaScript es una forma muy habitual de hacer que los sitios web sean más dinámicos y atractivos. No obstante, cuando se implementa de forma incorrecta y a gran escala como parte del rediseño del sitio, puede causar graves problemas para el SEO e incluso hacer que el sitio sea incluido en la lista negra de Google. Eso se debe a que JavaScript puede ser difícil de rastrear e indexar para los motores de búsqueda.

Si un motor de búsqueda no puede «ver» el contenido de JavaScript en una página, no puede posicionarla. Algunos propietarios de sitios web intentan evitar que los motores de búsqueda accedan al contenido de JavaScript «ocultándolo». La ocultación consiste en mostrar a los visitantes del sitio web un contenido diferente al que se presenta a los motores de búsqueda. En realidad, se trata de una infracción de las Directrices para webmasters de Google y puede hacer que el sitio web rediseñado sea penalizado en los posicionamientos de los motores de búsqueda.

Si tu sitio web baja de puesto de repente después de lanzarlo y contiene mucho JavaScript nuevo, esa podría ser la explicación.

Obtén más información sobre cómo solucionar los problemas de SEO relacionados con JavaScript sin recurrir a la ocultación.

5. Olvidar el redireccionamiento de las URL

Los 404 inesperados proporcionan uniformemente una mala experiencia de usuario. Desde la perspectiva del SEO, es especialmente importante que las páginas con backlinks que apuntan a estas (sobre todo los backlinks de calidad) no lleven a un callejón sin salida.

Por suerte, este error es fácil de evitar cerciorándose de que todas las páginas con URL nuevas o modificadas tengan redireccionamientos 301 (permanentes) adecuados. Así los motores de búsqueda sabrán que el contenido de la página se ha movido permanentemente, dónde se encuentra la nueva versión de la página y cómo encontrarla. De lo contrario, considerarán que se ha perdido y mostrarán un aviso 404 a los visitantes. Además, los redireccionamientos 301 transfieren la potencia previa de posicionamiento de SEO de la página a la nueva ubicación, por lo que no tendrás que trabajar desde cero.

Evita redirigir simplemente todas las páginas obsoletas a la página de inicio. Los motores de búsqueda quieren proporcionar a los usuarios la información más relevante para su consulta de búsqueda. Por lo tanto, si tu sitio se limita a enviarles a una página de inicio que no responde realmente a su petición, puede que esto se traduzca en un descenso de tu tráfico, ya que el motor de búsqueda tiene en cuenta qué tal funciona tu resultado de búsqueda con respecto a lo que quiere el usuario. En cambio, intenta dirigir el tráfico a una página relevante, en lugar de obligar a los visitantes a hacer el trabajo duro por sí mismos.

Consejo: Este paso puede llevar muchísimo tiempo, especialmente para los sitios más grandes. Utiliza un rastreador automatizado para localizar tus URL y los backlinks útiles, de modo que puedan redirigirse antes del lanzamiento. Otra buena idea es que sometas al sitio a un análisis que detecte enlaces rotos inmediatamente después de lanzar el rediseño y así arreglar cualquier enlace que pueda haberse perdido o con errores de rastreo que impidan que las páginas aparezcan en las SERP. Recuerda que cada enlace roto podría equivaler a una conversión perdida o a un visitante que nunca volverá.

6. Pasar por alto la compatibilidad con los móviles

Posicionarse en el primer puesto en los dispositivos móviles reporta casi un tercio de todos los clics (28%) en comparación con solo el 19 % de todos los clics en ordenadores de sobremesa para el mismo puesto. Además, los usuarios de móviles tienen cinco veces más probabilidades de dejar de interactuar con un sitio que no es compatible con los móviles. También se ha de tener en cuenta la compatibilidad con los móviles, ya que es un factor clave de posicionamiento para Google. Por eso, tu sitio web rediseñado debe funcionar igual en los dispositivos móviles que en los de sobremesa.

Está claro que una experiencia de búsqueda móvil fluida es crucial, pero muchas empresas siguen dando prioridad a la experiencia en los ordenadores de sobremesa a la hora de rediseñar su sitio web, lo cual va a serio detrimento del SEO.

La clave para mejorar la compatibilidad con los móviles es la capacidad de respuesta del diseño sumada a la rapidez de carga. Y la rapidez es crucial. ¿Sabías que el 40 % de las personas que visitan un sitio web desde un dispositivo móvil lo abandonan si tarda más de tres segundos en cargarse? Eso quiere decir que hay que seguir las prácticas óptimas de diseño para dispositivos móviles (p. ej., que no sea necesario que los visitantes tengan que pinchar y hacer zoom en el contenido para poder leerlo).

Si no estás seguro de si tu sitio web rediseñado es lo suficientemente compatible con los móviles, un buen punto de partida para comprobarlo es Mobile Friendly Test de Google. 

7. Mapas de sitios XML desactualizados

Un mapa de sitio XML actualizado es una herramienta útil para el posicionamiento SEO. Ayuda a los rastreadores de los motores de búsqueda a encontrar e indexar el contenido del sitio más rápidamente, al indicarles con exactitud cómo está estructurado y cómo deben priorizarse las páginas

Sin embargo, los mapas de los sitios no deben ser estáticos. Después de rediseñar un sitio web, hay que actualizar manualmente el mapa del sitio para reflejar la remodelación. Si no, es posible que los motores de búsqueda como Google no sean capaces de rastrearlo de forma rápida y exhaustiva, ya que no comprueban el mapa del sitio en cada rastreo. De hecho, solo rastrean el mapa del sitio la primera vez que lo encuentran o cuando tú avisas activamente de que el mapa del sitio ha cambiado.

Inmediatamente después de terminar el rediseño, asegúrate de volver a enviar el mapa del sitio actualizado a Google Search Console y a todos los demás motores de búsqueda en los que aparezca, como Bing.

8. No hacer una evaluación comparativa del rendimiento del SEO antes del rediseño

Es esencial hacer una evaluación comparativa del rendimiento del sitio antes de rediseñarlo para poder determinar si los cambios implementados están causando descensos en los posicionamientos y el tráfico, o si podría haber algún problema distinto, como que se haya hackeado el sitio o se hayan introducido cambios en el algoritmo del motor de búsqueda.

La mejor manera de conseguirlo es mediante una auditoría exhaustiva del SEO. Utiliza una solución automatizada de SEO, como Siteimprove SEO, para evaluar el rendimiento de tu sitio con respecto a los indicadores clave del SEO. Las áreas especialmente importantes que se deben medir son:

  • Posicionamientos de palabras clave
  • Porcentaje de clics
  • Tasas de conversión
  • Tasas de rebote
  • Velocidad de la página
  • Mejores páginas de aterrizaje

Este paso nos lleva a otra medida importante: integrar el SEO directamente en el rediseño del sitio web. Si no sabes en qué momento del  rediseño web debes plantearte el SEO, la respuesta es al principio del todo. De hecho, hacer un balance de todos los activos de contenido de tu sitio web y su rendimiento en las búsquedas es el primer paso del proyecto.

Los mejores proyectos de rediseño de sitios web integran las consideraciones del SEO desde el primer día. Es mucho más sencillo incorporar el SEO de forma proactiva al nuevo sitio web que intentar solucionar los problemas a posteriori.

Por ejemplo, si lanzas un sitio web renovado con cientos de enlaces rotos, para cuando te des cuenta del problema y lo arregles, tu posicionamiento puede haberse visto afectado. Ese impacto podría haberse evitado fácilmente realizando una auditoría de SEO del sitio web antes de ponerlo en marcha.

9. Conservar, en lugar de mejorar el SEO

Hasta ahora, hemos hablado de preservar el SEO durante el rediseño de un sitio web. Sin embargo, el rediseño de un sitio web es también uno de los mejores momentos no solo para mantener lo que funciona bien en las búsquedas, sino para entender los puntos débiles existentes en el SEO y abordarlos. Al fin y al cabo, si vas a invertir en un rediseño, tiene sentido ampliar su alcance al mayor número posible de visitantes nuevos a través de una estrategia sólida de búsqueda orgánica.

Llevar a cabo la auditoría del SEO recomendada en el punto ocho antes de hacer el rediseño te ayudará a identificar los aspectos que requieren optimización. Por ejemplo:

  • Enlaces rotos
  • Contenido duplicado
  • Falta de metatítulos, descripciones y textos alternativos
  • Títulos de página demasiado largos
  • Imágenes demasiado grandes
  • Páginas sin backlinks

Es buena idea abordar esos problemas a la vez que el trabajo de desarrollo que se lleve a cabo en el sitio web renovado. No tiene mucho sentido lanzar un sitio estéticamente bonito, pero que esté lleno de errores de SEO y ofrezca una mala experiencia al usuario.

Después de lanzarlo, es importante supervisarlo continuamente para ver si hay descensos o aumentos en el tráfico de búsqueda, las tasas de conversión y los posicionamientos de la página. Cuanto más rápido detectes las áreas problemáticas o que no funcionan óptimamente a causa del rediseño, más rápido podrá solucionarlas.

Si te aseguras de que el SEO forme parte del proceso de rediseño del sitio web de principio a fin, podrás evitar estos errores comunes de SEO y no solo conservar, sino también aumentar el tráfico orgánico y los posicionamientos a largo plazo.