Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) – 4 principios claves

Last updated: 30/04/2019 — Accessibility

Si has trabajado con accesibilidad online, es probable que estés, al menos, un poco al tanto de las Pautas de Accesibilidad para Contenido en la Web 2.1 (WACG 2.1) del World Wide Web Consortium (W3C). Más comúnmente conocido como WCAG 2.0, este conjunto de estándares ha estado en el centro de los esfuerzos para construir un internet más accesible desde su publicación original en 2008. El WCAG ha sido objeto de una serie de revisiones y actualizaciones desde que se estableció por primera vez (de manera más visible con la introducción del WCAG 2.1 en 2018), pero los principios básicos se han mantenido bastante estables. Echemos un vistazo a los pormenores de la normativa de accesibilidad más visible de internet.

En el corazón de los estándares WCAG se encuentran cuatro áreas de enfoque que mantienen los sitios web accesibles y utilizables para usuarios de todas las capacidades. Un sitio web accesible necesita presentar un contenido que sea perceptible, operable, comprensible y robusto. Estos son términos bastante amplios, así que vamos a desglosarlos uno a uno y ver cómo se pueden poner en práctica.

Perceptibilidad

Esto significa que todos los usuarios deben ser capaces de percibir y comprender toda la información presentada en tu web, incluyendo texto, imágenes, contenido de audio y todas las interfaces. Por ejemplo, si un usuario con poca visión está en tu página web, debería poder utilizar un lector de pantalla u otra tecnología de asistencia para percibir la misma información que un usuario sin problemas de visión.

Operatividad

Cualquier interfaz en tu sitio web debe ser operable y comprensible para los usuarios de todas las capacidades. Por ejemplo, todos los enlaces de un sitio deberían ser clicables, mediante comandos de teclado y sistemas de voz, para aquellos usuarios para los que el uso del ratón no es una opción.

Comprensibilidad

Una página web totalmente operativa no es muy accesible si los usuarios no entienden cómo utilizarla. Las directrices WCAG 2.1 establecen que "los usuarios deben ser capaces de entender la información, así como el funcionamiento de la interfaz de usuario". Esto quiere decir, que todas las operaciones deben ser lo suficientemente intuitivas para que los usuarios discapacitados puedan ejecutarlas sin necesidad de ayuda adicional.

Robustez

En términos de WCAG, robustez significa, esencialmente, "tecnológicamente compatible". Básicamente, todas las funciones e interfaces de un sitio web deben ser compatibles con las tecnologías de asistencia y el contenido accesible de la web debe evolucionar al mismo ritmo que estas herramientas. Un sitio con contenido de vídeo cuya descripción de audio no puede ser procesada por la última iteración de lectores de pantalla, por ejemplo, caería por debajo de los estándares WCAG 2.1.

Con la adopción de las directrices WCAG 2.1 en 2018, el W3C amplió su enfoque y buscó mejorar la experiencia en línea para varios grupos específicos, incluidos los usuarios con poca visión, aquellos con discapacidades cognitivas o de aprendizaje, y aquellos cuyas discapacidades afectan en el funcionamiento de los dispositivos móviles. Todas estas actualizaciones ilustran lo importante y desafiante que es para los sitios web adaptarse a los avances tecnológicos -cuando se redactó la primera encarnación de los estándares WCAG 2.0, los smartphones seguían siendo un artículo de lujo, las tabletas aún no existían, y la idea optimizar las páginas web para móviles estaba cerca de convertirse en una novedad-. El mundo online ha cambiado mucho en la última década y cualquier organización que espere seguir siendo accesible debe seguir su ejemplo.

Medidas de éxito - WCAG

Entonces, ¿cómo puede saber una empresa si su sitio web proporciona suficiente contenido accesible? Las pautas WAI del W3C establecen tres categorías distintas de conformidad, divididas por niveles de urgencia - puede ser útil recordar que en las versiones anteriores de los estándares del WCAG, estos niveles se llamaban "prioridades"-. Todas las cuestiones de conformidad se pueden clasificar como Nivel A, Nivel AA o Nivel AAA. Echemos un vistazo más detallado a las diferencias que hay entre los distintos niveles.

Nivel A

Este es el más básico, el nivel mínimo de conformidad. Cualquier área en la que una web esté por debajo del Nivel A debe ser tratada inmediatamente. Los problemas del Nivel A indican las áreas en las que la página no satisface las necesidades de un amplio rango de usuarios con discapacidades e impedimentos, y, también, aquellas que pueden violar las regulaciones de protección de la discapacidad del país. Afortunadamente, para estas webs, los problemas del Nivel A son a menudo tan básicos, que son comparativamente fáciles de corregir.

Nivel AA

El cumplimiento del Nivel AA se considera "aceptable" para la mayoría de los sitios web. Los estándares del Nivel AA implican, a menudo, compatibilidad con tecnología de asistencia ampliamente utilizada, como lectores de pantalla, o temas relacionados con áreas específicas de discapacidad, como poca visión o trastornos cognitivos. Abordar los problemas del Nivel AA puede requerir cierto esfuerzo, pero si no se abordan, se corre el riesgo de dejar a un gran grupo de usuarios discapacitados sin acceso a la web.

Nivel AAA

El cumplimiento AAA es el estándar más alto de accesibilidad según el protocolo WCAG. Esto, a menudo, implica dar un paso más y crear soluciones que respondan individualmente a las necesidades específicas de los usuarios discapacitados, por ejemplo, asegurarse siempre de que el texto de un enlace ofrezca una descripción precisa del contexto y del destino del enlace en vez de usar términos genéricos, como "click here" (“clicar aquí”) o "learn more" (“aprender más”). Alcanzar los estándares AAA puede llevar mucho tiempo y, en algunos casos, ser costoso. Sin embargo, si está dentro de tus posibilidades, alcanzar el Nivel AAA del protocolo WCAG es una meta valiosa para cualquier organización que desee servir a todos los visitantes por igual.

Por qué es importante el cumplimiento

Vale la pena señalar que, ni el WCAG, ni el W3C, son legalmente vinculantes. Aunque las directrices WCAG 2.0 (y ahora WCAG 2.1) han sido durante mucho tiempo los estándares internacionales aceptados para la accesibilidad online, su cumplimiento es puramente voluntario. Incluso si un sitio web tiene múltiples problemas de Nivel A, el W3C no puede imponer multas o sanciones a la empresa. Aun así, hay muchas razones de peso para hacer una página web lo más accesible posible:

Razones legales

Aunque el W3C en sí mismo no tiene ninguna autoridad legal, las pautas de WCAG 2 se reflejan en las normas de accesibilidad de muchos países. Los detalles varían dependiendo de dónde se encuentre la sede de cada web y a quién sirve, pero lograr, al menos, el cumplimiento WCAG de Nivel AA, significa ir por el buen camino a la hora de mantenerse en el lado correcto de la ley.

Reputación

La palabra viaja rápido en la era de internet. Si un sitio web no cumple con los estándares de accesibilidad, las comunidades en línea de usuarios con discapacidades lo sabrán muy pronto y, lo más probable, es que se lleven su negocio a webs que muestren más interés en servirles de manera adecuada.

Hacer lo correcto

La mayoría de las organizaciones quieren hacer lo correcto, no solo por sus propios intereses, sino, también, por el bienestar de sus usuarios. Proporcionar acceso igualitario a todos es hacer lo correcto. Dado que hasta un 20% de los consumidores declara tener algún tipo de discapacidad o impedimento, ofrecer un sitio web compatible con WCAG ayuda a garantizar que se ofrece la mejor experiencia online al mayor número de usuarios, independientemente de sus niveles de capacidad.